
No podía quejarme de mi vida…
“A veces siento que he olvidado algo realmente importante, vivo anclada en el presente, quien venda mis ojos y prohíbe la verdadera realidad de mi existencia y mis orígenes. Lo más fácil sería pensar que fui una huérfana cualquiera, una chica desafortunada, triste, sola… Esto es lo que me hace sentirme cálida junto a Ricardo, quién me había brindado el amor de un padre, quien me había construido las escaleras hacia el éxito y atendía mis plegarias.
Sin embargo algo me atormenta desde lo más profundo de mi ser, es como si algo me comiera por dentro vengándose por haberlo olvidado. Una extraña sensación desconcertante que me hiere de vez en cuando, ahora lo hace de nuevo.
Cada día me concentro mientras escucho las cuerdas de mi violín, junto a ellas intentamos buscar más allá de mi presente, mucho más atrás.
― ¿Qué me sucedió a los siete años? ¿Qué he olvidado?
― ¿Por qué tratar de recordarlo?
Otra parte de mí, orgullosa, firme, segura, talentosa y virtuosa se negaba a seguir mi incursión mental, construyendo una barrera alrededor de mi respuesta.
― Sólo debo preocuparme por mi presente... y mi futuro. Lo veo lleno de éxito junto a mi violín. No debo titubear.
Acercaba finalmente el arco a las cuerdas y agitaba mi brazo creando una divertida melodía que arrancaba mis penas y delirios.
Mi vida es una lucha entre el pasado y el presente… Entre el éxito y los recuerdos… Una contradicción sin más, un campo de batalla dirigido por mí misma, quien debe escoger qué bando será el ganador.
Elijo la fama.
Elijo el futuro.
Más allá de mi alma, no sabía que ocurría exactamente.
Tan sólo sentí que una traicionera lágrima recorría mi mejilla apuñalando mi firme decisión.
Si hubiese sabido que en aquél momento podías escucharme…”
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Progresando: CAPÍTULO 5...
Me gusta. Sinceramente, lo que he keido me parece muy bueno.
ResponderEliminarUmmm...
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